dimarts, 21 d’octubre del 2008

Aventura

Era el primer dia de vacaciones y estaba a punto de coger un avión hacia el Caribe, pero a medio camino nos alcanzó una tormenta y empezaron a temblar los asientos y cayeron las mascarillas de oxígeno. El avión cayó al mar y muy pocos sobrevivimos, porque pudimos nadar hasta una isla cerca del lugar del accidente. Solo llegamos cinco a la playa: dos chicas jovenes, un niño pqueño, un chico y yo, decidimos separarnos para ir a explorar la isla, las chicas y el niño se quedarían en la playa y harían un fuego y el otro chico y yo iríamos a buscar leña y si encontabamos algo de comer.
Cuando volvimos, el niño había desaparecido, un chica estaba semiinconciente y la otra, muerta detrás de una roca. La otra chica, murió horas después de que llegáramos, y cuando enterrábamos los cuerpos un chico de més o menos la nuestra edad nos atacó con un cuchillo hecho por él, lo pudimos detener y lo atamos a un árbol, él hablaba nuestro idioma y nos dijo que él también había tenido un accidente de avión hacía unos años. Y que mató a las chicas y al niño porquè temia que averiguase quién era él. Nos contó que él antes de llegar aquí era el hijo de un hombre muy importante del gobierno de los EUA, la mañana siguiente se había desatado y se había ido. Hicimos un fuego y señales de humo y al final un helicóptero nos vino a buscar y pudimos volver a casa.

dimecres, 1 d’octubre del 2008

La Infancia

Era cuando teniamos 5 o 6 años, jugábamos a que conducíamos maquinas agrícolas y que cultibábamos campos imaginaios, eramos 3 y cada uno de nosotros con una maquina diferente haciamos las diferentes tareas, luego en clase comentábamos qué habiamos hecho y que nos quedaba por hacer.
También jugabámos al escondite y a trepar por unas ruedas grandes que había medio colgadas en el suelo, cosa que nos robaba todo el tiempo del recreo. En clase jugábamos a tirarnos papelitos y trozos de goma pequeños y también a perseguirnos los unos a los otros de un lado al otro de la clase.
Al salir de colegio íbamos a jugar al fútbol cerca de mi casa y luego a entrenar baloncesto con lo que al llegar a casa solo tenía fuerzas para jugar a la videoconsola, esto último era lo que más me guataba, por encima de todo, me pasaba horas y horas jugando y no me cansaba nunca.